Etiquetas

,

Uno de los lugares más potentes y fascinantes de Europa se encuentra en su extremo norte, en tierras noruegas. Allí podemos admirar uno de los fenómenos naturales más impactantes para el ojo humano: el Sol de Medianoche. Aunque este fenómeno es visible durante la primavera y el verano por encima del Círculo Polar Ártico, hay un lugar con magnetismo propio donde peregrinan miles y miles de turistas y viajeros cada año para observarlo. Ese lugar es el Cabo Norte, “Nordkapp” en su denominación local.

Cabo Norte    Cabo Norte, Noruega

(Foto Wikipedia Commons. Autor: Yan Zhang)

El sol de medianoche se produce básicamente por la inclinación variable del eje de la Tierra en su movimiento anual de traslación alrededor del Sol. En los meses centrales del año esta inclinación provoca que todo el norte del globo terráqueo quede expuesto de forma permanente a la luz del sol y, por tanto, éste no se oculta en ningún momento durante las veinticuatro horas del día. Es un acontecimiento que tiene una duración que varía en función de la latitud en la que nos encontremos: cuanto más nos acerquemos al Polo Norte, más días de luz solar sin apagarse.

A la altura del Cabo Norte el sol deja de ponerse justamente desde hoy 14 de mayo y hasta el próximo 29 de julio. Dos meses y medio de puro espectáculo donde el astro rey, si las nubes no lo impiden, queda suspendido en el horizonte al atardecer y durante la madrugada se va deslizando por encima de él, como queriendo acariciarlo, para pasadas unas pocas horas y coincidiendo con lo que sería el amanecer, de nuevo empieza a elevarse dando comienzo a un nuevo día. Y así uno tras otro.

El Cabo Norte está situado en la zona más septentrional de Noruega, si bien no se sitúa sobre territorio continental. Si accedemos en coche, autocaravana o moto, hay que cruzar desde el continente hasta la Isla de Magerøya a través de un túnel –libre de peaje desde 2012- bajo el mar. Una vez en la isla tendremos que subir por una carretera sinuosa y estrecha hasta su punta norte para llegar a un acantilado de 307 metros de altura. Sobre este imponente acantilado se extiende una planicie desangelada y de aspecto estepario e inhóspito por lo extremado que es el clima en este lugar la mayor parte del año. Estamos en nuestro destino, el lugar ideal para observar el fenómeno del Sol de Medianoche: Cabo Norte.

cabo norte-esfera armilar    Esfera armilar

(Foto vía Pixabay)

Se trata de un sitio mágico, con un halo de fin del mundo, un lugar remoto y de naturaleza salvaje debido a las temperaturas que soporta sobre todo en invierno, cuando se da el fenómeno contrario y a lo largo de varias semanas la escasez de luz es palpable. Es un destino lleno de puro magnetismo, donde el sol adquiere un regio protagonismo debido a que no se oculta por el oeste en ningún momento y durante la madrugada se dota de un suave tono rojizo, muy llamativo, que provoca que sea casi imposible apartar la vista de él.

Cientos de personas se agolpan cada madrugada en el mirador donde se situa la famosa esfera armilar, el icono del Cabo Norte y símbolo del final de viaje, para contemplar y capturar con sus cámaras este fenómeno exclusivo de estas latitudes. Resulta sobrecogedor escuchar el batir de las olas estrellándose contra las rocas que están abajo, a más de trescientos metros, sin poder verlas porque las nubes que se forman a menudo bajo nuestros pies impiden divisar la orilla del mar. Sólo intuyes el espectáculo.

IMG_201     Coordenadas 71º 10′ 21″

Pero no todo en este lugar es idílico para el ojo humano. El turismo y las hordas de visitantes han hecho florecer un lucrativo negocio alrededor de una tienda de regalos, un restaurante, un coffee shop, un museo… Y el acceso a este lugar a cielo abierto tampoco es gratuito –unos 30 euros por persona-, por lo que al final queda un cierto aire de desagrado.

Si queréis evitar malas vibraciones esperad a que el lugar se vaya vaciando poco a poco después de medianoche y rápido tendréis la impresión de que todo este singularísimo entorno es para vosotros solos. Además siempre nos quedará la increíble sensación de que estamos a tiro de piedra del Polo Norte, y eso confiere un plus de libertad y emoción. Toda una experiencia que se puede empezar a vivir desde hoy mismo…

Anuncios