Etiquetas

,

Es uno de los lugares más recónditos del Pirineo Aragonés, en la provincia de Huesca Comunidad Autónoma de Aragón-, pero es visitado cada año por miles de personas que van buscando las bondades y propiedades de unas aguas termales que ya fueron descubiertas en el siglo I por los romanos. Y los romanos sabían de estas cosas. Bienvenidos a Baños de Panticosa, con su famoso balneario, en pleno Pirineo Oscense.

DSCN4881Ibón de los Baños

Llegando al pueblo de Panticosa, a los pies de la estación de esquí, seguimos por la carretera autonómica 2606. Ascendemos así por una calzada serpenteante y angosta, cercada por dos inmensas paredes de piedra tapizadas de pinos y abetos.

Al final, y después de conducir unos ocho kilómetros, desembocamos en un espectacular circo glaciar situado a 1636 metros de altitud y a cuyos pies descansa un pequeño lago en estado de remanso, conocido como Ibón de los Baños. El lago es alimentado de forma continua por las aguas del rio Caldares, cuyo nacimiento se aprovecha de los torrentes que se precipitan sin descanso sobre él desde las alturas.

DSCN4892Gran Hotel

A la ribera del coqueto lago se levantan una serie de instalaciones rodeadas por una amplia pradera. Todo el conjunto está pensado y dirigido para un turismo termal que va en busca de las excelencias de seis manantiales de aguas nitrogenadas y sulfurosas, que brotan de manera natural a través de las fracturas que presentan las paredes de roca granítica. Estas aguas están indicadas para un amplio rosario de afecciones y enfermedades, de ahí que tengan tanta demanda y sean tan apreciadas.

El más conocido es el manantial Tiberio, que suministra su valioso caudal al célebre balneario. Aunque los romanos ya conocían la existencia de algunos de estos manantiales, no sería hasta finales del siglo XVII cuando se levantaron los primeros edificios de este complejo de aguas termales. El aspecto actual empieza a tomar cuerpo en el siglo XIX y hoy Baños de Panticosa acoge, además del balneario -algo frío e impersonal, eso sí-, dos hoteles de lujo, un elegante casino, una capilla, tiendas y un refugio conocido como Casa de Piedra. En definitiva, una pequeña población en toda regla.

DSCN4889Capilla del Carmen

El entorno es ideal para descansar y relajarse por la tranquilidad que imprime un lugar tan escondido y alejado de todo signo de civilización urbanita. Además es ideal para iniciar desde aquí distintas rutas de senderismo a través de las montañas de más de 2500 metros que circundan este anfiteatro natural de granito.

Y por si fuera poco, la flora autóctona constituye otro atractivo más para la exploración de la zona. Coníferas, robles, pinos, abetos… y hasta la esquiva flor nieve que asoma en las cumbres, más conocida como “edelweis”, dan cobijo a marmotas, llamativas mariposas y toda una fauna de alta montaña que se ha adaptado perfectamente al duro entorno.

DSCN4894Casino

Si os queréis dar un capricho, y que además beneficie a vuestra salud, no lo penséis más. Aprovechad un fin de semana libre, o cualquier otro momento, para subir hasta Baños de Panticosa, en el Valle de Tena, al norte de la provincia aragonesa de Huesca, y disfrutad de una naturaleza desbordante en pleno corazón del Pirineo Oscense. Como podéis imaginar, esta entrada ha sido escrita desde este tonificante lugar.

Anuncios