Etiquetas

, ,

Para ser más exactos “La Mochila De Marco Polo” lleva toda el día trabajando, a su manera, para contar cómo este bloguero ha vivido un jornada de huelga general en otro país distinto al suyo.

Un viaje siempre es una experiencia total. Un viajero nunca es ajeno a todo lo que le rodea desde el mismo momento en que pone el pie fuera de casa. Viajas para conocer otros lugares, otras gentes y otras costumbres. Y en el lote también va incluido todo lo que surge al margen del viaje propiamente.

Este blog no trata asuntos de política. Aquí se habla de viajes, de temas y noticias relacionadas con ese apasionante mundo. Sin embargo no podemos obviar otros acontecimientos que de manera inevitable te pueden afectar mientras estás fuera y no queda otra que adaptarse. Siempre he sido una persona curiosa y me gusta experimentar de primera mano todo cuanto pueda suceder al desplazarme por esos mundos de Dios. Me pasó hace dos meses cuando viajé a Hong Kong y me topé con la Revolución de los Paraguas.

DSCN6155Anuncio en el metro de paralización total del transporte público en Bruselas

Hoy lunes 15 de diciembre, mientras estoy en Bruselas -la capital de Bélgica- el país está viviendo toda una jornada de huelga general. Se protesta en las calles por la estricta política de recortes sociales que está llevando a cabo el ejecutivo central belga y que está socavando la situación de bienestar que caracteriza a este país. ¿Os suena de algo esta cantinela? No quita las penas que padecemos los españoles desde hace tiempo en nuestro país, pero es un pequeño consuelo no sentirse fatalmente únicos.

DSCN6040Cortes de tráfico en el acceso al Barrio Europeo de la ciudad

En líneas generales aquí  el día ha transcurrido con normalidad. En Bruselas el transporte público ha estado fuera de juego toda la jornada. Ni metro, ni tranvías, ni autobuses. Nada de nada. Esto ha obligado a patear bien la ciudad o dejarse una pasta en taxis, que hoy trabajaban sin competencia.

El centro histórico de la capital es relativamente pequeño y se sitúa en el interior de un anillo formado por varios bulevares. Algo parecido a la Ringstrasse de Viena para quienes conozcáis la capital austriaca. Así pues no ha supuesto ningún problema para este bloguero desplazarse a pie de un lado a otro. Como tampoco lo supuso trasladarse a primera hora de la mañana hasta el Barrio Europeo, ya fuera de ese anillo, para conocer la gigantesca infraestructura que tiene montada la Unión Europea en el lugar.

Allí un grupo de manifestantes intentaban cortar y ralentizar el acceso rodado a la zona y otro grupo, esta vez de la organización ecopacifista Greenpeace, desplegaba pancartas y globos frente al edificio Justus Lipsius, la sede del Consejo Europeo, donde se reúnen dos veces por semestre los jefes de Estado y primeros ministros de los veintiocho socios que en la actualidad tiene la UE.

Según me explicó una amable activista de la organización ecologista, su acción de protesta tenía que ver con la sobrepesca y las cuotas permitidas en aguas comunitarias, asunto que en ese momento discutían en el interior del edificio representantes de los Veintiocho.

DSCN6060Greenpeace protestando ante la sede del Consejo Europeo en Bruselas

A mediodía volví al anillo central y me crucé en las inmediaciones del Parlamento belga con un nutrido y ruidoso grupo de manifestantes, pancartas, banderas, megáfonos, silbatos y petardos en mano, frente a frente con los antidisturbios de la policía de Bruselas a quienes lanzaban docenas y docenas de huevos. Poco a poco me deslicé hasta el cordón policial, lo atravesé y me metí de lleno en el cotarro. Una vez dentro me dediqué a tomar fotos para el blog y seguir a los manifestantes. Finalmente no hubo carga policial y no pasó nada. Tranquila mamá 🙂

DSCN6089Fuerzas antidisturbios controlando una manifestación en la rue Royale

Los huelguistas continuaron un poco más tarde por otra calle y yo me retiré hacia la zona del edificio de la Bolsa para repasar el material fotográfico que había conseguido minutos antes. Todo al amparo del calorcito de una cafetería porque el día estaba de lo más desangelado meteorológicamente hablando. Lo habitual aquí.

DSCN6119Manifestantes en Rue du Congrès de Bruselas

El comercio en general, con la excepción de algunas  pequeñas tiendas, restaurantes y cafeterías han permanecido abiertas toda la jornada y el ambiente navideño al caer la tarde ha vuelto a su pulso habitual, el que yo he visto en los días que llevo en la ciudad. La gente ha paseado con tranquilidad, ha realizado sus compras navideñas,  y tomado su vino caliente en la calle, el popular y potente Vin Chaud –en francés-, Glühwein –en neerlandés-, una tradición muy de estas latitudes para entrar en calor. Y vaya si entras. Doy fe porque me he unido a la tradición.

DSCN6137Parte del pequeño comercio ha optado por el cierre

Y así está transcurriendo la jornada reivindicativa en la capital belga a pocos minutos de que finalice la protesta general. Mañana será otro día y este bloguero seguirá haciendo lo que le trajo a Bruselas: descubrir sus numerosos encantos.

Hoy, el mismo bloguero ha hecho un paréntesis en su agenda viajera para vivir en primera persona algo fuera del guion habitual. Pero esto también es viajar, ¿no os parece?.

Anuncios