Etiquetas

, ,

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

Es el pulmón verde por excelencia de Madrid, la capital de España. El gran jardín madrileño que diariamente recibe la visita de cientos y cientos de personas que disfrutan de cada uno de sus encantadores y deliciosos rincones. Muchos lo habréis adivinado ya. Hablamos del Parque de El Retiro.

Este parque tiene un curioso origen entre los años 1630 y 1640, en pleno siglo XVII. El Conde Duque de Olivares, valido del entonces rey Felipe IV, le regala al monarca unos terrenos, cedidos a su vez por el duque de Fernán Núñez, en la entonces pequeña, pero en constante crecimiento, ciudad de Madrid, a donde Felipe III había trasladado definitivamente la Corte desde Valladolid en 1606. Estos terrenos serían de uso y disfrute exclusivo de la Monarquía durante más de dos siglos.

Tendría que venir una revolución, la de 1868, para que el parque pasara a integrarse en el municipio madrileño y el consiguiente permiso para que todos los ciudadanos de a pie pudieran entrar y disfrutar del recinto. Antes de este feliz momento, y para que nos hagamos una idea de cómo se las gastaban en la Corte borbónica de la segunda mitad del XVIII, el rey Carlos III, apodado como el “mejor alcalde de Madrid” por la cantidad de proyectos y obras que puso en marcha para la mejora sustancial de la ciudad, fue el primero que permitió el acceso de ciudadanos al Parque de El Retiro siempre y cuando, eso sí, fueran “bien vestidos y aseados“. Suena fuerte visto desde la perspectiva actual, pero es cierto.

Más tarde la invasión francesa de 1808 destruiría una parte del parque. Los franceses lo utilizaron como fuerte y cuartel general durante sus tropelías de grandeza en nombre del Imperio napoleónico. Tras la Guerra de Independencia el nefasto y despótico Fernando VII reconstruiría el Retiro y lo reabriría parcialmente al público, reservándose para la Corona una parte situada en la esquina de las calles Menéndez Pelayo y O´Donnel.

En esta parcela del parque, y siguiendo la tradición paisajística imperante en la época, el monarca mandó construir una serie de edificios de recreo. Entre ellos está la llamada Casita del Pescador, un encantador edificio situado en el centro de un estanque que desprende un delicioso aire bucólico y romántico. Y este conjunto es el que protagoniza la foto de entrada de nuestro Pic deLuxe de hoy.

El Parque del Retiro es un espacio verde único en el corazón de la capital de España, un remanso de paz y sosiego en medio de la frenética ciudad. Acoge bellos y coquetos jardines clasicistas que eclosionan con fuerza en primavera –como la popular Rosaleda-, con algunas especies arbóreas centenarias, como el Ciprés Calvo en el Parterre Francés, con cuatro siglos a cuestas, y exóticas como el ahuehuete que pierde las hojas a su antojo, según los años; maravillosos recintos arquitectónicos, como el Palacio de Velázquez o el Palacio de Cristal; paseos flanqueados por regias estatuas, como el Paseo de la Argentina; un lago artificial donde el mismísimo Felipe IV recreaba batallas navales; maravillosas fuentes –como la de Isabel II-, templetes… y para que no falte de nada, hasta una escultura que representa a Lucifer, única en el mundo con tan siniestro personaje como protagonista absoluto.

La Casita del Pescador es sólo uno de los muchos encantos que ofrece este impresionante recinto verde de la ciudad de Madrid… Uno de mis favoritos en el Retiro.

Localización: esquina noreste del Parque.

Accesos en Metro: línea 2, estaciones Príncipe de Vergara y Retiro. Línea 9, estaciones Príncipe de Vergara e Ibiza.

Anuncios