Etiquetas

, ,

O lo que es lo mismo: Feliz Navidad, Viena. La capital de Austria es una de las ciudades más bellas y hermosas de Europa, muy apetecible para ser visitada en cualquier época del año. Pero si hay un momento que cubre de magia y belleza todos los rincones de la ciudad, ése es, sin dudarlo, Navidad. Y hablamos no sólo de Nochebuena en adelante, hasta Año Nuevo. Los austriacos en general, y los vieneses en particular, siguen escrupulosamente la liturgia cristiana y comienzan su particular Navidad, “Weihnachten” en su denominación local, a mediados de noviembre, poco antes del inicio de las cuatro semanas de Adviento previas al 25 de diciembre, día de Navidad.

A partir de ese instante la ciudad muta de forma maravillosa para contagiarse de un espíritu a medio camino entre el fervor religioso -Austria es un país muy católico y practicante-, lo lúdico y lo festivo. Yo tuve la oportunidad de visitar Viena a mediados de diciembre del año pasado -2013- y lo cierto es que volví encantado. Aprovechando que hoy es día 25 de diciembre, en este post vamos a visitar y conocer la Navidad vienesa.

Es Navidad en Viena

Es Navidad en Viena

Durante este periodo de tiempo buena parte del centro histórico de Viena se adorna con un elegante alumbrado navideño. Pero al contrario de lo que sucede aquí en España, donde las calles y plazas se ornamentan con luces de muy variados colores, en la capital austríaca predomina un solo color, generalmente el blanco. Es verdad que no siempre es monocolor. Hay espacios urbanos que se visten con luces de dos colores, combinando blanco y rojo por ejemplo. El resultado es igualmente original y nada estridente.

Iluminación navideña en el Graben, distrito 1

Iluminación navideña en el Graben, distrito 1

Y junto a la iluminación típica de esta época del año, el otro elemento que conforma la Navidad vienesa son los típicos mercadillos navideños –los Weihnachtsmärkte– que se inauguran a mediados de noviembre y se mantienen hasta justo el día de Nochebuena, cuando se desmontan. Unos con claras connotaciones religiosas, otros más lúdicos donde lo habitual es ofrecer, al turista sobre todo, artículos del más variado pelaje, como por ejemplo los horteras lebkuchen con forma de corazón y vacuas frases tópicas.

Típico puesto en un Adventmärkte vienés

Típico puesto en un Adventmärkte vienés

Los Weihnachtsmärkte –o Adventmärkte, como también se conocen por abrirse en el periodo de Adviento- pueden encontrarse en numerosos puntos de la ciudad siendo los más visitados y conocidos los que se concentran en el distrito 1, dentro de la Ringstrasse, el grandioso bulevar que abraza todo el centro histórico y monumental de la capital austríaca. Pero no son los únicos.

Casi todos los distritos de Viena tienen el suyo, ya que el mercadillo navideño es otro de esos elementos integrados de lleno en la sociedad vienesa y juegan un papel que va más allá del puramente comercial. Son lugar de encuentro de los habitantes de la ciudad que, con la excusa del frio, se reúnen para escuchar típica música navideña y compartir buena charla al amparo de un contundente Punsch –licor dulce de procedencia nórdica, sueca para ser más exactos, que se sirve caliente- o un Glühwein, vino mezclado con canela, típico de estas latitudes y que se sirve igualmente caliente en llamativas jarritas de cerámica. Cualquiera de los dos acompañados de Blunzengröstl, patatas salteadas con morcilla, indicado para incondicionales del colesterol. Pero no todo es tan explosivo. Podéis degustar las muskatnockerln –pastas de almendra con nuez moscada-, los vanillekipferl –pequeños croissants de vainilla-, y los rumkugeln –pastelitos de nuez con ron-. Delicioso.

Compartiendo un vino caliente para combatir el frío vienés en Navidad

Compartiendo un Glühwein para combatir el frío vienés en Navidad

En estos mercados se bebe, se come y se compra. Aquí el visitante puede encontrar de todo, no solo artículos relacionados con la decoración navideña. Hay juguetes, artesanía, cerámicas, vidrios pintados a mano, productos naturales como la miel, jamones ahumados, aguardientes naturales, artículos de cuero, joyas y bisutería diversa hecha a mano… La variedad es enorme y por ello ideal para comprar algún regalo original, sobre todo si tenemos un compromiso o queremos sorprender a alguien.

Christkindlmarkt en Rathausplatz

Christkindlmarkt en Rathausplatz

Los Weihnachtsmärkte más conocidos y visitados por turistas y censados en la ciudad están, como señalaba más arriba, en el centro. El más célebre es el de la Rathausplatz, situado frente al espléndido ayuntamiento, en la plaza del mismo nombre, conocido también como Christkindlmarkt. Si se puede hay que evitarlo al caer la tarde porque no cabe un alfiler. Es el mercadillo navideño más grande y concurrido de cuantos se montan en Viena y símbolo del Adviento vienés. Aprovechando la visita os podéis colar en el interior del ayuntamiento y escuchar villancicos cantados por coros internacionales. Lo mejor: es gratis.

Altwiener Christkindlmarkt

Altwiener Christkindlmarkt

Uno de los mercadillos más genuinos está en la plaza Freyung, a pocos metros del Palacio Imperial, dentro del anillo de la Ringstrasse, y conocido como Altwiener Christkindlmarkt. En este lugar ya existía un mercado navideño en 1772 y hoy es un auténtico referente de tradición. Se puede encontrar bonita artesanía, elementos decorativos de vidrio y también belenes tradicionales. Y entre compra y compra, un alto para vérselas con una jarra de ponche mientras escuchamos música festiva de Adviento en la misma plaza.

Otro de los mercadillos más populares está instalado en un emplazamiento de lujo y muy ligado a la celebérrima dinastía de los Habsburgo: la Maria-Theresien-Platz. Flanqueados por los museos de Historia del Arte y de Historia Natural, además de la Ringstrasse, alrededor de unos sesenta puestos se abren cada Navidad en este suntuoso marco incomparable para ofrecer a sus visitantes buena artesanía e ideas originales para regalar en esta época tan especial.

Mercadillo de Maria-Theresien-Platz

Mercadillo de Maria-Theresien-Platz

El mercadillo de la Karlsplatz es otro clásico navideño de la capital austríaca. Situado en la plaza de mismo nombre, a pocos minutos de la Musikverein y con el grandioso escenario de fondo de la magnífica iglesia barroca de San Carlos Borromeo, tiene un añadido: es un lugar ideal para llevar a los niños y que estos se lo pasen en grande con diversas atracciones especialmente ideadas para ellos y la presencia de muchos animales que hacen las delicias de los más peques. Mientras, por su parte, los mayores reponen fuerzas con un ponche o un saboreando un crepe.

Mercadillo de Karlsplatz frente a la iglesia de San Carlos Borromeo

Mercadillo de Karlsplatz frente a la iglesia de San Carlos Borromeo

Este año sin embargo, y según he podido leer en algún blog, este mercadillo ha cambiado su filosofía habitual para tener una componente más solidaria –recogiendo fondos para la ayuda de diversas causas- y también reivindicativa. Y esto es así porque el día 1 de diciembre abrió aquí, coincidiendo con el Día Mundial de la Lucha contra el SIDA, el primer mercadillo de Adviento gay de Viena, el Regenbogen Adventmarkt. El catálogo de productos que se ofertan es el normal de la época, a base de conservas y artesanías, además de la inevitable y contundente ingesta de bebida caliente e hipercalórica que ya conocemos. Toda la iconografía y puesta en escena tan ligada a la comunidad gay tiene, pues, garantizada su presencia esta Navidad en la Karlsplatz.

Rotenturmstrasse de Viena

Rotenturmstrasse de Viena

Bien queridos amig@s del blog. Este ha sido un recorrido básico por lo más granado de la Navidad vienesa. Pero lo mejor, sin duda, es disfrutarla allí sobre el terreno. Pocas ciudades en Europa pueden recoger y plasmar tan fielmente el espíritu de Adviento como lo hace la bellísima capital de Austria. Puedes ser católico, musulmán, judío, budista o agnóstico. Quien llega hasta aquí a finales de año, queda absolutamente enganchado…

Feliz día de Navidad a tod@s

Anuncios