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Uno de los recorridos más espectaculares que el viajero puede realizar por el centro de la vieja Europa, a los pies de los Alpes, es el que une el lago Constanza con el lago Hallstatt, ambos en Austria, si bien las aguas del primero son compartidas por tres países.

Lago Constanza

Lago Constanza

El lago Constanza, Bodensee en alemán, tiene una superficie de 536 kilómetros cuadrados y todo su litoral se lo reparten tres estados: Alemania, Suiza y, en menor medida, Austria. Nuestra ruta comienza en la pequeña localidad bávara de Lindau, en el sur de Alemania, a orillas del lago y apenas a tres kilómetros de la frontera austríaca.

La historia de esta pequeña y bucólica villa es un fiel reflejo de las continuas desavenencias y rivalidades que han sacudido las fronteras de Europa durante siglos. Fue ciudad libre imperial dentro del Sacro Imperio Romano Germánico y sufrió continuos asedios por parte de sus enemigos, entre ellos los suecos durante la Guerra de los Treinta Años en el siglo XVII.

Ocupada por Napoleón a principios del s.XIX, pierde sus privilegios imperiales y es cedida a Austria en 1804. Un año después la ciudad es literalmente regalada al rey de Baviera por los austríacos. Más adelante, tras la Segunda Guerra Mundial, Lindau es ocupada por el ejército francés. Tanto la villa como su distrito son separados de Baviera y permanecerán bajo control galo hasta 1955 en que volverá a ser reubicada en el estado federado -land- de Baviera, dentro de la recién constituida República Federal de Alemania de posguerra.

Lindau, Baviera

Lindau, Baviera

El centro histórico de Lindau se asienta sobre una isla en el lago Constanza. La primera construcción importante en la villa fue la iglesia evangélica de St. Stephan, a fines del siglo XII. En 1224 los franciscanos fundan un monasterio y comienza el auge del asentamiento humano sobre el terreno. La isla está unida a tierra firme por un puente para el tráfico ferroviario y un viaducto para el tránsito rodado. El ferrocarril llegó a la isla en 1853 dentro del plan para conectar la ciudad con Múnich, la capital de Baviera.

Maximilianstrasse, Lindau

Maximilianstrasse, Lindau

La mayor parte de la actividad social y comercial de Lindau se desarrolla en la Maximilianstrasse, la principal arteria de la ciudad. Anexa a la calle está la Bismarckplatz, donde su ubica el Ayuntamiento antiguo –Altes Rathaus-, una verdadera joya que no pude admirar por la maldita lona que recubría su preciosa fachada en plena remodelación. Una faena. El otro gran punto de interés está en su puerto que data de mediados del siglo XIX. Como curiosidad señalar que se trata del único puerto que tiene Baviera, teniendo en cuenta que todo el territorio de esta región alemana no tiene litoral marítimo.

Faro de Lindau con el león a su izquierda

Faro de Lindau con el león a su izquierda

Si os dais una vuelta por el puerto os llamará poderosamente la atención la cantidad de establecimientos hoteleros de alta categoría que se concentran allí y cuyas elegantes fachadas ofrecen excelentes vistas al lago y al muelle. Un cierto de aire belle époque impregna el ambiente mientras recorremos el paseo que bordea el puerto del que nos llamará la atención el portentoso faro que entró en servicio en 1856. Junto a él, la escultura de un enorme león, el símbolo de Baviera, ambos flanqueando la entrada al puerto.

Es hora de abandonar la bucólica Lindau y poner rumbo hacia la vecina Bregenz, ya en Austria. Son apenas 9 kilómetros y la mejor opción para realizar este breve trayecto es tomar uno de los numerosos trenes del sistema “S-Bahn Vorarlberg” (ferrocarril de cercanías) que une ambas poblaciones cada día.

 Llegando a Bregenz

Llegando a Bregenz

Bregenz es la capital del estado federado –bundesland- de Vorarlberg, situado en el extremo occidental de Austria y fronterizo con Alemania, Suiza y el principado de Liechtenstein. Tiene una extensión algo superior a la provincia de Vizcaya en España y es la región más “helvética” de Austria. De hecho, en 1919, tras la Primera Guerra Mundial, cuando se formó la República Austríaca sobre las cenizas del derrotado y extinto Imperio Austrohúngaro, una buena parte de la población de esta zona prefería vincularse a la vecina Suiza en detrimento de la recién creada república. No pudo ser.

Arquitectura tradicional y moderna en Bregenz

Arquitectura tradicional y moderna en Bregenz

Este land es muy famoso por sus quesos y productos lácteos. Tiene además una peculiaridad lingüística muy llamativa y diferenciadora. Aquí cada pueblo y ciudad tiene su propio sub-dialecto, o variación del alemán, que lo hace difícilmente comprensible para el resto de austríacos. Vorarlberg ofrece también otra característica muy singular que afecta a su arquitectura.

Diseños modernos y atrevidos a base de cristal, madera y líneas sobrias se mezclan amablemente y sin conflictos con las típicas edificaciones tradicionales de esta parte de Austria y del vecino Tirol. Todo muy ecológico. Ambas arquitecturas se integran a la perfección en un paisaje lleno de ríos, lagos y verdes bosques al pie de elevadas montañas. Un reclamo para avispados e inquietos viajeros amantes de la naturaleza en su versión más pura.

 El lago, escenario de lujo para afamados festivales de verano

El lago, escenario de lujo para afamados festivales de verano

Al igual que Lindau, Bregenz, con dos mil años de historia a sus espaldas, se encuentra al borde del lago Constanza, en su ribera oriental. Como en el resto de ciudades de Vorarlberg estamos ante una pequeña urbe, con un ritmo nada acelerado, sin problemas de tráfico y con un excelente nivel y calidad de vida. Tiene una población de unos 30 mil habitantes que disfrutan de un variado cóctel cultural durante todo el año.

A destacar su reputado “Bregenzer Festspiele” que se desarrolla en los meses de julio y agosto, con sus aclamadas representaciones teatrales y de ópera. Todo en un marco inmejorable como es el bello escenario flotante que se instala sobre el lago. Igualmente atractivos y reconocidos internacionalmente son los festivales de danza que se celebran en primavera.

Tampoco hay que perderse las numerosas exposiciones de arte moderno que se exhiben en el Kunsthaus, el rompedor museo de arte contemporáneo, ubicado en la Karl-Tizian-Platz, casi tocando las aguas del lago. Cultura, como se ve, no falta en esta pequeña ciudad austríaca.

Leutbühel, centro de Bregenz

Leutbühel, centro de Bregenz

Bregenz está situada a los pies de la Pfänder, una montaña de 1064 mts desde cuya cima se ofrece unas espectaculares vistas del lago y de los Alpes suizos, así como de buena parte de Baviera. Al punto más alto se puede acceder mediante teleférico en apenas seis minutos desde la ciudad.

Bregenz, Torre Martins

Bregenz, Torre Martins

Si no queremos ascender tan arriba, desde la zona recreativa del puerto -donde fondean lujosos yates compartiendo espacio con embarcaciones más modestas- y tras un empinado paseo llegaremos a la célebre Torre Martins, el símbolo de Bregenz, ubicada en el centro histórico medieval. Data de comienzos del siglo XVII. El descenso se compensa con hermosas vistas sobre los tejados de la ciudad y el lago Constanza al fondo.

Dejamos Bregenz para abordar nuestro siguiente destino camino del lago Hallstatt: Innsbruck.

En la próxima entrega…

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