Etiquetas

,

Por la mañana el simpático recepcionista de mi hotel en Basilea, al norte de Suiza, me despedía en alemán. Pocas horas después, la recepcionista de mi nuevo hotel en Locarno, al sur del país, me saludaba en italiano. Mismo país, dos idiomas. En realidad son cuatro. Pero aunque el mapa me dice una cosa, la realidad parece dictarme otra distinta. Y es que Locarno, la ciudad a orillas del impresionante Lago Maggiore, vive, respira, habla, siente y padece en la misma frecuencia que sus vecinos al otro lado de la frontera. Estamos en Suiza, pero en la Suiza más mediterránea, más latina, más abierta, más italiana en definitiva.

SAM_0373Atracando en Locarno, Suiza

Locarno se parece a cualquier ciudad del Piamonte o de la Lombardía, solo que está en el cantón suizo del Ticino. Sus plazas, calles, cafés, restaurantes, tiendas… parecen un calco de todo lo que el visitante puede encontrar un poco más abajo. Las temperaturas son tan mediterráneas como en Italia. De hecho la ciudad suiza está bendecida con ese don de la bonanza climática y la convierte en una rareza helvética por la cantidad de horas de sol que disfrutan sus vecinos al cabo del año. Si Garibaldi entrara hoy en Locarno, probablemente no se imaginaría que estaba en otro país distinto del suyo.

SAM_0384Piazza Grande

Locarno se mueve en torno a su Piazza Grande, el corazón que bombea la energía necesaria al resto de la ciudad. Su suelo empedrado y los arcos porticados acogen numerosos restaurantes, gelaterias y tiendas. Es el centro comercial y también cultural de la villa. En este bello marco se celebra cada año, en agosto, el festival internacional de cine que tanto predicamento tiene en el exterior. Y en julio la piazza se reserva para la música en vivo, con la actuación de auténticas leyendas en el marco del “Moon and Stars”. Este año, sin ir más lejos, se dejarán ver y escuchar por aquí, entre otros, a Santana, Bob Dylan o Lenny Kravitz.

SAM_0360    Città Vecchia de Locarno

La Piazza Grande sirve de punto de partida al resto de la Città Vecchia, el centro histórico de Locarno, que trepa colina arriba entre estrechas callecitas y simpáticas piazzettas. Y por encima de la Cittá Vecchia, el soberbio santuario Madonna del Sasso, auténtico lugar de peregrinación por la imagen milagrosa de la Virgen en su altar mayor, y también por algo más mundano. Las vistas sobre el lago no tienen precio. Se puede acceder a pie, en un vía crucis, o más cómodamente en el histórico funicular de 1906 que está al lado de la estación de trenes. Y para que Locarno presuma de todo, no le falta ni su castillo, conocido como Castelo Visconteo, actualmente interesante museo arqueológico local.

SAM_0356  Santuario Madonna del Sasso

SAM_0329Castelo Visconteo

Locarno no sería probablemente Locarno sin el lago Maggiore. Como la mayoría de lagos al sur de los Alpes, el Maggiore es de origen glaciar y sus aguas son compartidas con la vecina Italia. La zona suiza ocupa una quinta parte, la más septentrional. Ni que decir tiene que el ambiente en torno al lago es desbordante, sobre todo en época estival, con la práctica de actividades náuticas y también del baño, para amortiguar ese “caldo” tan propio de estas latitudes. Disfrutar de un agradable paseo por su ribera, sin salir de Locarno, está al alcance de la mano. El “Lungolago Giuseppe Motta” lo bordea desde el embarcadero hasta el “Porto Vecchia Darsena”.

Los jardines públicos de la vecina y contigua comuna de Muralto también ofrecen vistas excepcionales hacia el lago, en medio de un pequeño jardín botánico, con mimados parterres y bonitas flores. Y para quienes queráis navegar por sus aguas, tenéis a vuestra disposición los ferries que os llevarán hacia los pintorescos pueblecitos que se van sucediendo uno tras otro en las orillas. También se puede llegar hasta Verbania o Stresa, en la parte italiana. Aunque como decía al principio, es como si ya estuvierais en la mismísima Italia…

Algunas imágenes del Lago Maggiore en Locarno

SAM_0375

SAM_0379

SAM_0364

SAM_0382

A TENER EN CUENTA:

Oficina de turismo: Largo Zorzi 1, al lado del casino. Ya sabéis, por si queréis tentar a la siempre esquiva fortuna 🙂

Anuncios