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En la entrada anterior, recorriendo la popular avenida Michigan de Chicago, nos quedamos a las puertas del puente que salva el río que atraviesa la ciudad y que lleva su mismo nombre. Este es un punto muy estratégico y concurrido de la urbe norteamericana. Salvando el río a través del puente, la avenida Michigan continúa hacia arriba, pero nos encontramos en una zona totalmente diferente. A partir del río, en dirección norte, la avenida exhibe tiendas de lujo, restaurantes exclusivos –Michael Jordan es propietario de uno-, edificios con apartamentos de alto standing… En definitiva, una zona para gente con un fuerte poder adquisitivo. De ahí que toda esta área a partir del río se conozca como la “Milla Magnífica”.

 La Milla Magnífica, en el tramo norte de la avenida Michigan

La Milla Magnífica, en el tramo norte de la avenida Michigan

El DuSable Bridge –también conocido como puente de la avenida Michigan– es un puente basculante de dos pisos, construido de esta forma para salvar el desnivel que existe entre una orilla y la otra del río Chicago. Toma su nombre de Jean-Baptiste Pointe DuSable, el fundador de la ciudad de Chicago. Fue abierto al público y tráfico en 1920, lo mismo que el tramo de avenida al norte del puente. Desde el tablero superior la vista es increíble.

DuSable Bridge sobre el río Chicago

DuSable Bridge sobre el río Chicago

Estamos rodeados, a un lado y otro del río, por edificios de variado estilo y factura que dejan boquiabierto al visitante. Como el Jewelers Building, o edificio de los Joyeros, situado en el 35 East Wackerdrive y visible perfectamente desde la orilla norte del río, al otro lado del puente. Tiene su historia, no exenta de curiosidad. En los años 30 del siglo pasado el gremio de joyeros ocupaba los primeros veintidós pisos de este edificio. Probablemente por el temor -más que fundado- a la presencia de Al Capone en el edificio, quien solía frecuentar el “Stratosphere Club” situado en la cúpula del mismo, los joyeros optaban por subir directamente con los coches dentro de los ascensores y evitar así un encuentro indeseable con el famoso gánster.

Jewelers Building, en el centro de la foto

Jewelers Building, en el centro de la foto

Otra joya de la arquitectura representativa de la década de los 20 del siglo pasado -visible también desde el puente- es el Wrigley Building. Formado por dos torres unidas por una pasarela, la sur fue acabada en 1921 y la norte en 1924. Construido en azulejos de terracota blanca, ofrece un aire que recuerda de manera sospechosa a la Giralda de Sevilla. Para preservar al máximo la terracota hay que realizar a mano todas las tareas de lavado y mantenimiento de la fachada. Su elemento más preciado es el famoso reloj de cuatro esferas.

 La torre sur del Wrigley Building, en 1er. término, con su famoso reloj

La torre sur del Wrigley Building, en 1er. término, con su famoso reloj

Y otro coloso, éste más reciente en el tiempo pues data de 2009, es la Torre Trump, propiedad del polémico magnate inmobiliario Donald Trump. Vecino de los edificios anteriores, su característico color plateado guarda relación con ellos. Se trata de una transición del blanco-terracota del Wrigley al negro del IBM, también en la zona. Con una altura de 356 metros -423 si incluimos la antena que corona su azotea- la Trump Tower es un edificio de uso residencial, con oficinas, apartamentos de lujo, áticos de alto standing -“penthouse” en su denominación original- y un hotel de 399 habitaciones. Todo distribuido a lo largo de 98 plantas en el 401 de North Wabash Avenue.

 La Torre Trump y su inconfundible color plateado

La Torre Trump y su inconfundible color plateado

Una de las características que más llama la atención de este impactante rascacielos son los tres cortes –setbacks– en su fachada, a tres alturas diferentes que se alinean con la cota de otros tantos edificios situados en su proximidad: el Wrigley, las Torres Marina y el edificio antiguamente conocido como IBM Plaza, de menor a mayor. ¿Cuál es la función de estos cortes y su bordes redondeados? Pues hacer frente a los fortísimos vientos que suelen asolar la ciudad por la proximidad al vasto lago Michigan y minimizar en lo posible sus adversas y molestas consecuencias.

Tribune Tower

Tribune Tower

Estamos en el otro lado del río y por tanto en el comienzo de la Milla Magnífica. Siempre utilizando como guía la avenida Michigan -que continúa su trazado en esta parte de la ciudad- nos dirigimos hacia el norte, al encuentro con la orilla del lago. El primer edificio notable que nos encontraremos a la derecha es la Tribune Tower. Se trata de un maravilloso ejemplo de arquitectura neogótica levantado en 1925 y que alberga la sede del legendario periódico local, el “Chicago Tribune“, fundado en 1847. No dejéis de contemplar la enorme colección de piedras que hay incrustadas en la parte baja de su fachada. La procedencia de estos pedruscos es de los más variopinto y abarca conocidos lugares de la práctica totalidad del planeta: el Partenón de Atenas, la Gran Muralla china, el Muro de Berlín, la Abadía de Westminster, la Catedral de Colonia, el Templo Angkor, Taj Mahal… incluso dicen que hay un fragmento de roca lunar. Sinceramente yo no lo he visto.

Fachada del Chicago Tribune y sus variopintas piedras incrustadas

Fachada del Chicago Tribune y sus variopintas piedras incrustadas

A pocos metros de la Tribune Tower advertiremos la presencia de otro edificio vinculado con los medios de comunicación de la ciudad: la NBC Tower, propiedad de la famosa cadena de televisión estadounidense y donde se ubican los estudios de su emisora filial en Chicago: la WMAQ-TV. La torre está localizada en el 454 North Columbus Drive. Fue completada en 1989, tiene una altura de 191 metros y está considerada como uno de los ejemplos más bellos de art decó de la ciudad, comparable en estilo y factura al GE Building de Nueva York.

NBC Tower

NBC Tower

Para que nadie se sorprenda. La Milla Magnífica es un área muy exclusiva de la ciudad. Un tranquilo paseo subiendo por este amplio boulevard, que es la avenida Michigan, nos dará la oportunidad de codearnos con gente guapa, de alto poder adquisitivo y que frecuenta las exclusivas tiendas que abundan en toda esta zona.

Reconocidas firmas internacionales en Michigan Ave.

Reconocidas firmas internacionales en Michigan Ave.

Y una vez seducidos por el embrujo de los lujosos comercios, y saciada -si nos lo podemos permitir- esa necesidad tan humana del consumo, llegaremos entre escaparate y escaparate hasta la Water Tower, un antiguo silo de agua, construido en 1869 para apagar incendios. Irónicamente no pudo ayudar a extinguir el devastador incendio acaecido tan solo dos años después y que asoló la ciudad, pero sobrevivió a él. Está construido a base de bloques de piedra caliza y en la actualidad es sede de un teatro y una galería fotográfica. La Water Tower es un testigo mudo del pasado de la ciudad y hoy comparte espacio con edificios altísimos que casi la eclipsan, pero sigue suscitando la atención y curiosidad de todo el que pasa por allí.

Water Tower en el centro de la imagen

Water Tower en el centro de la imagen

Estamos casi frente a otro de los grandes iconos de la ciudad de Chicago. Apenas hay que avanzar unas decenas de metros, avenida Michigan arriba, para toparnos con el John Hancock Center. No obstante y antes de visitar este grandioso rascacielos, podéis hacer una parada en los célebres almacenes Macy´s que están en el Water Tower Place, un imponente edificio de 74 pisos que además alberga oficinas, restaurantes y apartamentos. Aquí podemos visitar la tienda oficial de Adidas o el Lego Store, entre otras conocidas franquicias.

John Hancock Center

John Hancock Center

Ahora sí. Hemos llegado al 875 North Michigan Avenue. Aquí está el edificio John Hancock Center. Con una altura de 344 metros -457 si contamos las antenas de su azotea- es uno de los hitos arquitectónicos de la ciudad, para mi el más genuino y bonito, visible prácticamente desde cualquier punto de la misma. A este imponente rascacielos le dedicaremos una futura entrada en el blog porque verdaderamente merece atención personalizada. Justo enfrente, en la otra acera, nos espera una joya en forma de iglesia: la Fourth Presbyterin Church.

Fourth Presbyterin Church

Fourth Presbyterin Church

Este templo centenario de estilo neogótico tiene una clara influencia de las iglesias medievales europeas. Al igual que la Water Tower que visitamos más atrás, esta coqueta iglesia queda empequeñecida por tanto rascacielos a su alrededor, pero transmite un cierto aire de sosiego espiritual en medio de tanta modernidad.
Tenemos a tiro de piedra el final de la avenida Michigan. Antes de llegar a su confluencia con el lago veremos, casi al lado del John Hancock, uno de los hoteles con más solera de la ciudad: el legendario Hotel Drake, conocido popularmente como The Drake“.

The Drake Hotel

The Drake Hotel

Fue construido en 1920 y desde siempre el Drake ha sido considerado uno de los hoteles más lujosos de Chicago. No en vano fue el primero en ofrecer a su clientela televisión en color y aire acondicionado en sus habitaciones. Algo tan cotidiano para nosotros hoy día, pero una auténtica revolución para la ciudad en su momento.

Sol y arena al final de la avenida Michigan

Sol y arena al final de la avenida Michigan

Estamos a punto de darnos un baño en la playa. Sí, en la playa. Hemos llegado al punto de encuentro de Michigan Avenue con North Lake Shore Drive, el final de la avenida y de nuestro paseo. Sólo nos separa un paso subterráneo de la línea de litoral del lago Michigan. Lo atravesamos y ya estamos tomando el sol en la fina arena blanca. Son las cosas de una ciudad rompedora y única como ésta…

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