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Quien siga este blog de manera más o menos habitual habrá observado la auténtica predilección y devoción de su autor por las montañas y los lagos. Pues bien. Si algo caracteriza a ese país del sur de Europa llamado Italia es, sin duda, la magia y vistosidad de su impresionante catálogo de ríos, lagos, bosques, amplias llanuras y enormes cumbres nevadas casi todo el año. Sobre todo en su zona más septentrional, al abrigo de los Alpes.

En esta entrada, y en la siguiente, quiero llevar a los lectores hasta un lugar verdaderamente encantador, lleno de paz y sosiego, situado en esas latitudes norteñas del país transalpino, y conocer así uno de sus lagos más bonitos y espectaculares. Bienvenidos al lago d´Iseo.

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La histórica y hermosa ciudad de Brescia puede ser un inmejorable punto de partida para alcanzar el lago. La compañía regional de ferrocarril Trenordlínea Iseo/Edolo– nos llevará hasta él en poco más de media hora. Allí nos apearemos en la pequeña estación de la ciudad de Iseo, que da nombre al lago y además es su capital.

Es buena idea escoger Iseo como base de operaciones para explorar toda la zona debido a su excelente ubicación, a orillas del lago. Desde aquí, y con ayuda del tren, se puede acceder después a todas las poblaciones de la ribera oriental del lago. Para el resto de pueblos y villas dispondremos de autobuses interurbanos o el barco, que siempre constituye una atractiva y poderosa alternativa para peques y mayores.

Lago d´Iseo

Lago d´Iseo

El lago d´Iseo es el más pequeño de los cuatro lagos alpinos del norte de Italia -los otros tres son el Maggiore, el Garda y el Como– pero aún así, su tamaño nos impresionará. Está situado junto al río Oglio, a unos 90 kilómetros al noreste de Milán, la capital lombarda, encajado entre espectaculares y salvajes cumbres nevadas casi todo el año y, como todos los demás lagos de esta zona prealpina, es de origen glaciar.

Tiene una superficie de 65,3 km2 y una profundidad máxima de 256 metros. Infunde angustia sólo pensarlo. Sin embargo visto desde fuera se trata de un escenario encantador y bucólico, un lugar muy apreciado por pintores y escritores que encuentran aquí, entre sus orillas, la inspiración necesaria para dar rienda suelta a su imaginación. Un aire de romanticismo impregna el ambiente y por eso es también lugar ideal para escapadas de parejas.

Un escenario muy evocador y cargado de romanticismo

Un escenario muy evocador y cargado de romanticismo

Pero no sólo de inspiración poética y halo romántico vive este pintoresco lugar compartido geográficamente por las provincias de Bérgamo y Brescia. Aquí se puede practicar todo tipo de actividades náuticas, senderismo en las inmediaciones o escalada en las espectaculares montañas que rodean el lago. Esto aderezado con la excelente oferta gastronómica que nos ofrece la zona. Atención a las confituras, miel, quesos duros tostados y embutidos, entre los que destacan el salchichón y los jamones. Todo está de muerte 🙂

Y por supuesto, estando como estamos aquí, no podremos dejar pasar la ocasión de degustar los excelentes vinos espumosos con la denominación local de “Franciacorta”. Tan exclusivos y burbujeantes caldos toman su nombre de la pequeña comarca de Franciacorta, situada en la provincia de Brescia y muy próxima a este idílico lago que protagoniza nuestra entrada de hoy.

Vista de Iseo, a orillas del lago del mismo nombre

Vista de Iseo, a orillas del lago del mismo nombre

Iseo es el principal núcleo de población del lago, una apacible y pintoresca capital de poco más de nueve mil habitantes que viven, fundamentalmente, de un turismo generado, sobre todo, a partir de la llegada del ferrocarril y la actividad de su puerto, que posibilita arribar en barco desde otras esquinas del lago.

DSCN1601   Al mal tiempo, buena cara

La vida cotidiana de Iseo se desarrolla en torno a la Piazza Garibaldi. Y en su centro, una estatua, naturalmente dedicada al padre de este país y erigida en 1883. La primera de Italia. Las características fachadas porticadas de la plaza y calles adyacentes confieren ese aire medieval que atrapa al visitante cuando pisa el casco histórico de la pequeña ciudad.

Bajo los pórticos que nos protegen del clásico clima húmedo y lluvioso de la zona podremos alternar entre tiendas de ropa, zapatos, artesanía local y souvenirs que ayudarán a satisfacer las necesidades de compra del viajero. El cuadro de la Piazza Garibaldi se completa con el magnífico edificio del ayuntamiento de la ciudad, una construcción de 1830 y obra del arquitecto Rodolfo Vantini.

Piazza Garibaldi, Iseo

Piazza Garibaldi, Iseo

Ayuntamiento de Iseo

Ayuntamiento de Iseo

Ha llegado la hora de dejar Iseo y lanzarnos a explorar otros puntos del lago. En la próxima entrada…

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