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Como ya comentaba en la entrada anterior, para explorar el lago d´Iseo podemos utilizar el tren o el autobús. Asimismo la compañía “Navigazione Lago d´Iseo” asegura el enlace por barco de la mayor parte de pueblos y villas que se asoman al lago y nos permite también acercarnos a las islas que emergen de sus aguas. De esta forma, pueblos como Sarnico, Predore, Sulzano, Peschiera Maraglio, Pisogne… quedan perfectamente conectados a diario a través de barco y transbordador.

Lago d´Iseo con la población de Predore al fondo, vista desde Iseo

Lago d´Iseo con la población de Predore al fondo, vista desde Iseo

Tres son las islas, aunque sólo una puede ser visitada: Monte Isola. Las otras dos, Isla Loreto e Isla S. Paolo, son más pequeñas y de propiedad privada por lo que su acceso es restringido, cuando no, prohibido. La historia de la isla S. Paolo -situada al sur de Monte Isola– estuvo vinculada durante siglos a familias nobles y órdenes religiosas.

A fines del siglo XV se construye un monasterio que, con patrocinio de la nobleza, se mantuvo hasta 1783, momento en que los últimos frailes abandonan el convento y la isla pasa a manos privadas. En la actualidad esta pequeña isla es propiedad de la familia Beretta.

 Isla S. Paolo

Isla S. Paolo

Isla Loreto, por su parte, es una mágica y diminuta islita situada al norte de la principal, Monte Isola. A finales del Quattrocento la isla fue comprada por las Hermanas de Santa Clara de Brescia y edificaron allí un convento. Años después la abandonaron y pasó a ser codiciada por condes, duquesas o capitanes de Marina que se alternaron en la ocupación y propiedad.

Actualmente su principal atractivo es un castillo neogótico del año 1910, además de un jardín, puerto deportivo y dos torres faro, si bien todo esto sólo podemos contemplarlo desde aguas “extraterritoriales”.

Lago d´Iseo con la isla Monte Isola al fondo

Lago d´Iseo con la isla Monte Isola al fondo

La isla principal, como he señalado, es Monte Isola, la isla lacustre más grande de Europa. Para llegar a ella lo podemos hacer por barco desde la vecina localidad de Sulzano, en la orilla este del lago. El barco nos dejará en la pintoresca población de Peschiera Maraglio. Nada más desembarcar del ferry nos envolverá una apacible atmósfera de tranquilidad y sosiego. El tiempo parece haberse detenido en este pequeño pueblo con bellas edificaciones porticadas del siglo XVI, empinadas callejuelas, y cuyos pacientes habitantes se dedican fundamentalmente a la pesca, la construcción de embarcaciones de madera y la fabricación de redes.

La vida en el interior de esta isla se mueve dentro de unos parámetros cuando menos llamativos para los que venimos de fuera. El tráfico rodado de coches está prohibido, a excepción de servicios públicos y de emergencia. Curiosamente el párroco local de la iglesia de S. Michele Arcangelo está exento de dicha restricción. Más allá de este hecho anecdótico, el resto de los mortales parroquianos sólo pueden desplazarse en moto por la isla, y a los turistas que no quieran moverse a pie les quedará únicamente la opción de alquilar una bicicleta.

Peschiera Maraglio

Peschiera Maraglio

Monte Isola tiene una extensión de 4,5 km2, una circunferencia de 9 kilómetros y una altitud máxima de 600 metros. La principal actividad recreativa para el visitante es hacer senderismo -e incluso ascender a la cota máxima- a través de caminos y veredas con distinto grado de dificultad.

Aparte de realizar recorridos a pie o en bicicleta, la isla ofrece el atractivo de visitar otros tres pueblos además de Peschiera, entre ellos Siviano, la capital de Monte Isola. Por último, y para los más atrevidos, un aliciente añadido es alcanzar el Santuario de la Madonna del Ceriola, construido hace siglos sobre los restos de un edificio sacro pagano. Una vez allí el esfuerzo habrá merecido la pena. La panorámica es impresionante.

Iglesia de S. Michele Arcangelo en Peschiera Maraglio

Iglesia de S. Michele Arcangelo en Peschiera Maraglio

Sulzano, a orillas del lago y abrigado por un golfo, es una recoleta población medieval que asciende colina arriba desde el puerto. Varias iglesias levantadas sobre la ladera, en diferentes niveles, proporcionan unas maravillosas vistas sobre el lago. Por lo demás, el pueblo es un intricado laberinto de callecitas cuyo núcleo originario surgió en plena ladera. Posteriormente y con la llegada de la carretera costera, a mediados del siglo XIX, su entramado urbano se desarrolló hacia la orilla del lago.

Sulzano, en la ribera oriental del lago d´Iseo

Sulzano, en la ribera oriental del lago d´Iseo

Recorrer el lago d´Iseo es una experiencia sumamente gratificante para amantes de la naturaleza. Encantadores pueblos de pescadores, gentes afables, una excelente gastronomía local, vinos de cata única, un entorno natural incomparable, reparadores baños termales, singulares cuevas prehistóricas y actividades lúdicas para todos los gustos y bolsillos, hacen de este lugar a los pies de los Alpes un destino muy atractivo donde poder desconectar durante unos días. En mi caso fue todo un fin de semana.

Cae el sol sobre el lago

Cae el sol sobre el lago

Abandonamos este idílico lugar con una mágica puesta de sol sobre las aguas del lago d´Iseo… y brindando con una copa de buen vino Franciacorta. Si se tercia 🙂

Más INFO: oficina de Turismo sita en Lungolano 2, Iseo

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