Etiquetas

,

mirador del tombo

Existen lugares con una belleza natural innata, incontestable. Lugares que parecieran haber sellado un pacto con los dioses para tener el privilegio de haber sido colocados allí. Uno de estos lugares mágicos se encuentra en el norte de España, en el extremo nordeste de la provincia de León; a tiro de piedra, casi, del Principado de Asturias y con el decorado de fondo del imponente Macizo Central de los Picos de Europa. Es la foto que ilustra este Pic deLuxe de hoy. Es, el Mirador del Tombo.

Fue en el verano de 1964 cuando, tras preparar un acceso mínimamente decente, se inauguraba esta atalaya vertiginosa, a escasos metros del río Cares, sobre esa impresionante barrera montañosa que podría pasar por hermana pequeña de los Alpes: los Picos de Europa ya mencionados.

El Mirador del Tombo se sitúa al fondo del Valle de Valdeón y aún así ofrece unas vistas inmejorables de los riscos, paredes calizas y cumbres que lo abrazan y protegen. Una placa metálica satisface la curiosidad del visitante, indicando nombres y altitudes de los accidentes montañosos que recortan el horizonte. Un rebeco en bronce, una cruz metálica en tres dimensiones y una rosa de los vientos acompañan a la placa informativa, completando esta plataforma panorámica única sobre Picos de Europa, el Macizo Occidental y el pequeño pueblo de Cordiñanes.

El Mirador del Tombo es uno de esos lugares que requieren de nuestra visita si tenemos la oportunidad de estar por la zona. Aquí el dicho de “estar en pleno contacto con la naturaleza” cobra todo su sentido.

¿Cómo llegar?

En coche (o caminando) por la sinuosa carretera que une Posada de Valdeón con Caín de Valdeón, a menos de un kilómetro de Cordiñanes de Valdeón. A Posada de Valdeón se accede por la provincial LE-2703, que parte desde Portilla de la Reina, en su cruce con la N-621.

Anuncios