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Es el arquetipo de megaciudad asiática. Vibrante, frenética, sofocante. Sin embargo para este bloguero las urbes del sudeste asiático son un imán irresistible. Es por ello que cada cierto tiempo tomo un vuelo aprovechando en general los buenos precios que, durante todo el año, ofertan desde Europa las aerolíneas con base en algún país o emirato del Golfo Pérsico y pongo rumbo hacia este, para mí, sugerente y asombroso continente llamado Asia.

Esta vez me encuentro en la bulliciosa y multirracial Kuala Lumpur, KL para los amigos, la capital de Malasia, en el oeste de la estrecha franja peninsular que desde Tailandia se extiende hacia el sur, hasta casi tocar con la isla-estado de Singapur, cerca del ecuador.

kuala lumpur-malasiaVista de Kuala Lumpur y sus Torres Petronas. Foto vía Pixabay

A mediados del siglo XIX un decidido grupo de exploradores bajo mando del rajá Adullah se estableció en la confluencia de los ríos Gombak y Klang tras descubrir unas vetas de estaño en plena selva. Fue el germen de Kuala Lumpur. Desde entonces malayos, comerciantes y buscadores de oro chinos, inmigrantes indios y colonos británicos modelaron esta ciudad con sus tradiciones y ambiciones.

Hoy, en pleno siglo XXI, la capital de Malasia es una potente metrópolis asiática donde mezquitas, templos hindúes y magníficos edificios coloniales de estilo tudor, neogótico o mogol se ven las caras con futuristas torres de telecomunicaciones, modernos macrocomplejos comerciales climatizados con WIFI y trenes que discurren por viaductos rozando casi las paredes de acero y cristal de elevados rascacielos.

La arquitectura de la ciudad responde a un valioso legado de inspiración islámica, reminiscencias indias e incluso moriscas, como en su antigua estación central. Pero también una herencia colonial en numerosos edificios de la vieja Kuala Lumpur, y de aire postmoderno, sobre todo en el área al este del centro, en el Triángulo de Oro y Jalan Ampang, donde se levanta el distrito financiero con la vanguardista Menara KL -la torre de TV- y las afamadas Torres Petronas, el nuevo y ostentoso símbolo de la capital de Malasia.

DSCN1916Kuala Lumpur moderno

El origen de todo, lo citaba antes, está en el cruce de dos ríos. De hecho Kuala Lumpur significa “confluencia lodosa”. Justo allí nos encontraremos con la mezquita más antigua de la ciudad, Masjid Jamek. Si estáis de paso ahora mismo en la ciudad olvidaros de visitarla. Está en pleno proceso de rehabilitación. Pero solo contemplarla desde fuera ya compensa el disgusto. Magníficas cúpulas en forma de cebolla, esbeltos minaretes en rojo y blanco; un conjunto que recuerda a las mezquitas mogoles de India y surgido de la cabeza del prolífico arquitecto británico de la época colonial, Arthur Benison Hubbock.

Pocos metros más al sur nos espera el alma y corazón de Kuala Lumpur, la Plaza de la Independencia -Dataran Merdeka-, donde el 31 de agosto de 1957 la bandera malaya tomó el relevo a la “Unión Jack” del Reino Unido. Los británicos la construyeron en 1884 y eligieron este lugar tan estratégico porque su localización exclusiva recreba a la perfección la atmósfera y ambiente de su país de origen. El enorme campo en el centro era muy popular y se utilizaba para actividades de tipo social y recreativo. Por eso de forma ocasional se jugaba aquí al cricket, lo que hacía sentir a los colonos ingleses como en casa.

En la actualidad el cuidadísimo cesped se puede tocar, oler… y pisar. El mástil, con su centenar de metros, y la bandera ondeando al viento, sencillamente sobrecogen. Como también lo hace el impresionante edificio Sultán Abdul Samad, de inspiración morisca, en el lado oriental de la plaza. Los ingleses lo utilizaron como centro para la administración de los territorios que controlaron por estas latitudes.

DSCN1867Kuala Lumpur colonial en la céntrica plaza del Viejo Mercado 

Malasia es un país de cultura multirracial. Malayos, chinos e hindúes conviven en unidad y aparente armonía a los ojos de un extranjero. En la capital este aspecto es bien visible. Kuala Lumpur tiene su “Chinatown” y su “Little India” particulares. Ambos próximos a la plaza de la Independencia, con una delgada línea de separación que en la práctica casi es inapreciable. Ambos, con su carácter marcadamente comercial y culinario, harán las delicias de quienes gustan el regateo en bulliciosos mercados tradicionales, y comer -y de paso experimentar con sus estómagos- en puestos callejeros. Los precios, olores y sabores son el reclamo.

DSCN1821Kuala Lumpur más consumista

Kuala Lumpur, a diferencia de otras urbes asiáticas, es una ciudad joven. Poco más de siglo y medio de existencia testifica, no obstante, un rico y dinámico pasado que ha ayudado a conformar la ciudad que hoy vemos y disfrutamos, o padecemos, según se mire. Con todos sus inconvenientes, y a pesar de ellos, Kuala Lumpur es una sabia mezcla de oriente y occidente. Ideal para no pasarla por alto si estáis en la zona…

GALERÍA DE IMÁGENES DE KUALA LUMPUR

DSCN2146Plaza de la Independencia, Dataran Merdeka

DSCN1798Mezquita Masjid Jamek, la más antigua de la ciudad

DSCN1832Templo hindú Sri Mahamariamman, el más antiguo en su credo de KL

DSCN1825Calle Jalan Petaling, en Chinatown, edén de las imitaciones

DSCN1801Little India

DSCN1812Calle Jalan Alor, paraíso para la degustación de comida asiática

DSCN1760Antigua estación central de trenes en Kuala Lumpur, abierta en 1910

DSCN1757Mezquita Nacional, Masjid Negara

DSCN1906Metro LRT de Kuala Lumpur

DSCN1782Edificio “Sultan Abdul Samad”, con la Menara KL y las Petronas detrás

DSCN1893Lago del Jardín Botánico Perdana en Kuala Lumpur

DSCN2004Monorraíl de Kuala Lumpur a su paso por Bukit Bintang

DSCN1977Las Torres Petronas y el área financiera de Jalan Ampang

A TENER EN CUENTA

En Malasia se conduce por la izquierda, herencia británica. Mucha precaución al caminar por las calles de esta ciudad. Los vehículos vienen por el lado que no esperamos.

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