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Y al fin llegó. Venerada por unos, odiada por otros. Pero como cada 25 de diciembre ya la tenemos aquí. Fiel a su cita con el calendario, cuando el año lentamente comienza a despedirse a finales del mes de diciembre para dar paso a otro nuevo el próximo día 1 de enero. Y es que hoy, queridos lectores y lectoras, es Navidad.

En esta jornada festiva voy a aprovechar este post navideño para acercaros, eso sí, de forma sucinta, un tiempo muy especial aquí, en Madrid, la ciudad en la que resido de manera habitual cuando no me estoy moviendo por el resto del país, o fuera de él.

madrid-plaza-callao  Bloguero en “modo” Navidad

Madrid no es Paris o Viena. Mas allá de la pura evidencia, Madrid comparte con estas últimas el carácter de capitalidad de un estado; pero cuando de Navidad se trata, el ambiente, la puesta en escena, la tradición, la elegancia que se palpa y respira en otras capitales, aquí, en la capital de España, todo se queda algo corto. Y quiero recalcar lo de “algo” porque, sin embargo, la Navidad en Madrid es hermosa, colorida, mágica y vibrante.

Con su toque de tradición, alrededor de los esmerados y primorosos “belenes” que recrean a escala,  desde tiempos inmemoriales, el emplazamiento y venida al mundo de Jesús de Nazaret. Y en concordancia con esta tradición, cada año se experiementa con nuevos diseños, con toques cada vez más atrevidos en la iluminación de las calles y plazas más céntricas y concurridas de la ciudad. Por ejemplo, en las réplicas de gigantescos árboles navideños repartidos por el centro, levantados alrededor de un enorme armazón metálico recubierto con luces doradas, tonos azules o verdosos y coloridas formas geométricas a modo de adornos y guirnaldas.

Uno de los aspectos que más me entusiasma de la Navidad en otras latitudes europeas es el apego de la gente a los tradicionales y maravillosos mercadillos navideños. En Viena, por ejemplo, son una auténtica institución secular y no resulta difícil dejarse seducir por la atmósfera y ambiente que se respira en ellos. En Madrid también existen, algunos señeros, como el que se monta desde hace cuatro siglos en el incomparable marco de la plaza Mayor, en pleno centro capitalino. No obstante hay un algo, difícil de definir, que hace que no termine de cuajar en toda su diemensión esa magia y encanto palpables en otros mercadillos navideños de la vieja Europa aquí, en este, por otro lado, insuperable rincón porticado del Madrid de los Austrias.

Pero no nos desviemos. La Navidad en Madrid merece la pena. Y mucho. Cada año miles y miles de foráneos y curiosos se dejan caer en estas fechas por la capital de España para encandilarse con el aire navideño que flota, sobre todo, en el área central de la ciudad, donde se encuentran los puntos de mayor atractivo turístico, cultural, monumental, gastronómico y de afluencia comercial.

Bienvenidos pues a este Madrid en “modo” Navidad. A continuación os dejo con una galería de imágenes tomadas estos días, donde el bullicio y ambiente plenamente navideños se apoderan de la capital de España.

Plaza Mayor

Plaza Mayor

Puerta del Sol

Puerta del Sol

Calle Mayor

Calle Mayor

Calle Arenal

Calle Arenal

Calle Preciados

Calle Preciados

Plaza Callao

Plaza de Callao

Gran Vía

Gran Vía

Edificio Metrópolis en Gran Vía con calle Alcalá

Edificio Metrópolis en Gran Vía con calle Alcalá

Calle Alcalá

Calle Alcalá

Calle Goya

Calle Goya

¡OS DESEO UNA FELIZ NAVIDAD A TOD@S!  🙂

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