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A comienzos de esta semana, el lunes 5 de febrero, la “multikulti” y vibrante capital alemana, Berlín, cumplió 28 años, 2 meses y 27 días sin el trágico Muro que la dividió en plena Guerra Fría durante el siglo XX. Exactamente los mismos años, meses y días que se mantuvo levantado en pie hasta que empezó a resquebrajarse en aquella inolvidable noche del 9 de noviembre de 1989.

Todo comenzó en la calurosa madrugada del 13 de agosto de 1961. En aquella fatídica fecha el gobierno lacayo germano oriental comandado por un títere de nombre Walter Ulbricht -oscuro personaje al servicio de la Unión Soviética dirigida en aquel momento por un seguidor fiel de la ortodoxia comunista como era Nikita Jrushchov-, ordena levantar un muro alrededor de la parte occidental de la vieja capital del Reich.

El bloguero frente al Muro de Berlín

Berlín había sido dividida tras la Segunda Guerra Mundial en cuatro sectores de ocupación por las potencias aliadas que habían conseguido doblegar a la Alemania nazi de Adolf Hitler. Tres de los sectores, bajo administración y control de Estados Unidos, Reino Unido y Francia, estaban concentrados en la parte oeste de la ciudad. En frente, la parte este; la que controlaba la cuarta potencia aliada victoriosa, la Unión Soviética, y de facto capital de una dictadura del proletariado en manos de Ulbricht, máximo dirigente de la República Democrática Alemana -RDA- y siempre en el ojo del gran oso ruso.

En el verano de 1961 la sangría migratoria entre el este y el oeste se había hecho insoportable para el gobierno comunista de la RDA y el régimen corta de raíz la delicadísima situación provocada por la masiva fuga de sus ciudadanos hacia el otro lado en busca de libertad y mejores condiciones de vida. Es entonces cuando se toma la dramática decisión de levantar un “muro de protección antifascista”, según rezaba la propaganda comunista; un muro que rodeara y aislara -al menos en teoría- a los sectores aliados occidentales para tratar de estrangularlos. Sin embargo en la práctica esta suerte de muralla disuasoria con sus 156 kilómetros de longitud, 43 de ellos por el interior de la ciudad, dividió de manera trágica y traumática a familias y amigos, en definitiva seres humanos, pero no consiguió en ningún momento doblegar a los tres aliados capitalistas que resistieron el órdago de Walter Ulbricht y sus acólitos soviéticos del Kremlin.

East Side Gallery, en Mühlenstrasse. La sección más larga conservada del Muro de Berlín

Cerca de tres décadas después, una gélida noche de noviembre de finales de los años ochenta del siglo pasado, el Muro, aquel muro casi infranqueable que contó en su haber con más de un centenar de muertos caídos en su intento por franquearlo, empieza a desmoronarse de manera casi fortuita, accidental, tras una precipitada rueda de prensa del régimen de la Alemania marxista a media tarde donde se comunica que el Muro se abre para todos los berlineses orientales. La pesadilla había terminado. El colapso y cierre por defunción de la RDA había comenzado.

Bernauer Strasse

En Berlín hay una calle que representa como ninguna el drama y la fatalidad que supuso el Muro. Es la Bernauer Strasse. Originalmente, y durante la ocupación cuatripartita, esta calle formaba parte de la frontera entre el este y el oeste de la vieja capital; en concreto separaba el sector francés de ocupación del soviético. Y justo aquí empezó a levantarse con alambradas de espino y barricadas primero, y hormigón después, aquel muro de la infamia el 13 de agosto del 61.

Bernauer Strasse en Berlín

Unos años después de la caída del Muro y de la Reunificación alemana se inauguró en esta calle -a la altura del número 111- el “Memorial y Centro de Documentación del Muro de Berlín“, Gedenkstätte Berliner Mauer, en alemán, al lado mismo de su antiguo trazado. Allí, frente al edificio del Centro de Visitantes, se conserva uno de los fragmentos más auténticos que queda en pie de este ignominioso paredón, con la temida y mortífera “Todesstreifen“, o “Franja de la Muerte” que yacía tras él, y una torre de vigilancia.

El centro de documentación es uno de esos lugares que hay que visitar en Berlín para dimensionar el alcance real que tuvo durante su existencia esa brecha hormigonada en el plano de la ciudad y sobre la vida de sus sufridos habitantes. El Muro de Berlín fue la trágica metáfora de la división de bloques que padeció el mundo tras la enloquecedora y sanguinaria Segunda Guerra Mundial: la Guerra FrÍa.

Centro de Visitantes del Memorial Muro de Berlín en Bernauer Strasse Muro de Berlín en Bernauer Strasse

Aquí, en el Centro de Documentación de Bernauer Strasse, podemos admirar desde el día 6 de febrero una exposición fotográfica, difícil de superar, bajo el nombre de “Berlín, 28 años con y sin Muro“, “28 Jahre Berlin mit und ohne Mauer“, en alemán. Una muestra de cincuenta y ocho espléndidas instantáneas, la mayoría inéditas y de autores privados de la Fundación Muro de Berlín, que ofrecen una visión única, y a veces estremecedora, de la vida cotidiana de aquel Berlín dividido por un muro en dos mitades diametralmente opuestas.

Cada fotografía representa a cada uno de esos años transcurridos entre 1961 y 2018, dando así al visitante la excelente posibilidad de comprobar cómo ha ido evolucionando la ciudad a lo largo de casi seis décadas, a medio camino entre dos siglos. El foco de esta magnífica exposición está puesto sobre todo en lugares y personas. En cada instantánea se advierte la tensión política y emocional de cada momento de ese arco temporal que nos lleva desde el ya lejano 1961 hasta nuestros días.

Antigua “Franja de la Muerte” aledaña al Muro en Bernauer Strasse

Si estáis en Berlín o tenéis pensado visitar la capital alemana en los próximos meses, no dejéis de acercaros a ver esta magnífica exposición que permanecerá abierta al público hasta el próximo 15 de agosto. El horario de la muestra comienza a las diez de la mañana y finaliza a las seis de la tarde, de martes a domingo.

Dirección

Besucherzentrum, Gedenkstätte Berliner Mauer, 119 Bernauer Straße

Accesos en transporte público

Autobús 247. Os deja en la puerta
Tranvía M10
Metro línea U8, estación Bernauer Strasse
S-Bahn, lineas S1-S2-S25-S26, estación Berlin Nordbahnhof

+INFO en la web del Memorial Muro de Berlín

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