Etiquetas

,

Pues queridos lectores y lectoras, el pueblo más bonito del mundo es Bled y está a orillas de su lago homónimo, a unos cincuenta kilómetros al noroeste de Ljubljana, la capital de Eslovenia. No lo digo yo, aunque podría secundar tal afirmación. Lo dice una de las redes sociales más potentes que ahora mismo dominan el ciberespacio, es decir, Instagram.

Si nos atenemos a los datos objetivos que maneja esta red social, Bled y su idílico entorno -lago incluido- acumula la nada desdeñable cifra de casi 400 mil instantáneas en su haber. Solo hay que teclear #Bled en Instagram y aparecerán más de 370 mil publicaciones (y subiendo) relacionadas con este coqueto pueblo de unos cinco mil habitantes situado al norte de Eslovenia, a los pies de los majestuosos, y siempre encalados por la nieve, Alpes Julianos. Todo un récord.

Bled, a orillas del lago del mismo nombre, con los Alpes Julianos al fondo

Sin embargo, y para ser fieles a la realidad, lo que verdaderamente atrae a “instagramers” de todo el mundo hasta este bello rincón de cuento en los Balcanes es, sin duda, el lago de origen glaciar a cuya ribera se asoma la pequeña localidad. Y no solo eso. También la bucólica islita -Blejski Otok, en esloveno- que emerge de las turquesas aguas en el centro del célebre lago, con la preciosa iglesia de la Asunción de María (s.XVII) y donde contraer matrimonio se ha convertido en codiciado deseo de ardua consecución para los miles de eslovenos que con tesón lo intentan cada año.

Hay usuarios de la red social que utilizan métodos clásicos para conseguir su anhelada instantánea. Hablamos de cámaras fotográficas al uso o el mismísimo teléfono móvil con el que subir la soñada foto a la red segundos después de ser tomada. Pero los hay tan sofisticados que incluso utilizan drones para capturar la fotografía de su vida y convertir megapixeles en fenómeno viral nada más publicar en la popular red social.

Isla Blejski Otok, con su iglesia del siglo XVII, en el centro del lago Bled

Este bloguero tuvo ocasión de visitar Bled y su lago hace cinco años como una etapa más dentro de un periplo viajero que le llevó desde Chamonix, en Francia, hasta Bled en Eslovenia, atravesando todo el norte de Italia. A la hora de escribir este post se agolpan en mi mente recuerdos y muchas imágenes de aquella gira primaveral, pero desde luego Bled quedó inmortalizado como uno de los lugares que más impacto me produjo.

Es dificil determinar si Bled es el pueblo más bonito del planeta. En este tema, como en tantos otros, siempre seremos rehenes de nuestra propia e inevitable subjetividad. Dicho esto solo quedaría añadir que la pequeña villa eslovena motivos tiene, y encantos no le faltarían, para la obtención de tan noble título…

Anuncios